Qué preguntar antes de contratar un proveedor de capacitación en idiomas

2 sept
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Elegir un proveedor de capacitación en idiomas suele decidirse por precio y una buena presentación comercial. El problema es que el verdadero costo de una mala elección no aparece el primer mes — aparece a los seis, cuando la tasa de finalización es baja, nadie sabe bien cuánto progresó el equipo, y el programa terminó pareciéndose poco a lo que la empresa realmente necesitaba. Una checklist clara antes de firmar ahorra ese dolor de cabeza.
¿Parte de un diagnóstico real, o de una suposición?
Antes de asignar a alguien a un nivel o un programa, ¿el proveedor evalúa de verdad dónde está parada esa persona, o arranca de una casilla marcada en un formulario de inscripción? Un test de opción múltiple genérico no es lo mismo que un diagnóstico que releva nivel real y necesidades específicas del puesto. Sin ese punto de partida, cualquier plan de estudio es una apuesta.
¿El contenido es específico de tu sector, o genérico?
"Inglés de negocios" a secas no dice mucho. El vocabulario y las situaciones que necesita un equipo de comercio exterior no son las mismas que las de un equipo de IT o de logística marítima. Preguntá directamente: ¿los materiales están armados para tu industria, o son un curso general con vocabulario corporativo pegado encima?
¿Quién da seguimiento, y con qué frecuencia?
Una plataforma autogestionada sin acompañamiento humano tiene tasas de abandono altas — lo sabe cualquiera que haya empezado un curso online y lo haya dejado a la tercera semana. Preguntá si hay tutorías en vivo, con qué frecuencia, y qué pasa si un participante se atrasa. El seguimiento es lo que sostiene el progreso cuando la motivación inicial se apaga.
¿Vas a poder mostrarle resultados a tu dirección?
Esta es la pregunta que más se salta, y la que más se lamenta después. Un certificado de asistencia no le dice nada a un directorio sobre si la inversión funcionó. Preguntá qué tipo de reportes vas a recibir, con qué periodicidad, y si están pensados para que vos los uses frente a la dirección, no solo para archivar.
¿El programa se adapta si cambian las prioridades?
Los equipos cambian de foco: un proyecto que se acelera, un mercado nuevo que se abre, una persona que se suma con necesidades distintas. Un programa rígido, armado una sola vez y sin margen de ajuste, se desactualiza rápido. Preguntá qué tan fácil es reajustar el plan sobre la marcha.
Cómo lo resolvemos en e-duTraining
Cada uno de estos puntos es, literalmente, cómo armamos nuestros programas: arrancamos con un Diagnóstico de Comunicación Global real, no un test genérico; el contenido está armado por vertical (marítimo, agro, IT, ejecutivo, y más); el seguimiento incluye tutorías en vivo con frecuencia definida; los reportes están pensados específicamente para que RRHH los lleve a una reunión de dirección; y el plan se ajusta según cómo evoluciona cada equipo.
Si estás evaluando proveedores para tu empresa, el primer paso es un Diagnóstico de Comunicación Global gratuito — así vas a tener, además, un punto de comparación real contra cualquier otra propuesta.
Un buen proveedor no se nota en la presentación de venta. Se nota seis meses después.




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